CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA

GARANTES DE LA BIODIVERSIDAD

La finalidad básica de la declaración de un espacio natural protegido es garantizar la conservación de sus valores naturales, además de los culturales, estéticos y científicos, reconocidos por la sociedad y respaldados por una norma legal.

Para asegurar el mantenimiento de la biodiversidad de las áreas protegidas del Tajo Internacional y su patrimonio natural es necesario establecer medidas preventivas dirigidas a compatibilizar las actividades socioeconómicas con la conservación de los valores naturales. En este conjunto de medidas se incluyen la elaboración de normativa reguladora y de instrumentos de planificación y gestión de sus áreas protegidas tales como el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN), el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) o los Planes de Gestión de Lugares Red Natura 2000, con los que se determinan diferentes zonas de protección y el régimen de usos para cada una de ellas; así como la emisión de autorizaciones e informes preceptivos sobre planes, proyectos y actividades que pueden afectar a los valores ecológicos del Tajo Internacional y la realización de tareas de seguimiento y vigilancia ambiental que permitan valorar la evolución del estado de conservación de los ecosistemas y garantizar el mantenimiento de su biodiversidad.

Además, de forma complementaria, se llevan a cabo proyectos y actuaciones de conservación directa sobre el terreno dirigidas a preservar y/o recuperar los valores naturales que motivaron la declaración de estas áreas protegidas.