RUTA DE LAS MINAS

INFORMACIÓN DE LA RUTA

Itinerario Circular

Distancia 10 km

Tiempo 2 horas

Dificultad Media

Pequeño recorrido con punto inicial y final en el antiguo puesto de la Guardia Fiscal, convertido hoy en el Centro de Interpretación de la Biodiversidad “Terras de Idanha”. Transcurre por caminos rurales y tradicionales y nos acerca a las antiguas minas existentes en la localidad y en su tramo final, al espectacular cañón fluvial del Erjas.

La ruta comienza en el Centro de Interpretación, situada sobre las antiguas instalaciones del puesto de Guardia Fiscal. De su parte trasera sale una carretera que lleva enseguida a una calleja empedrada para subir hasta la aldea de Segura. El sendero se adentra en este núcleo de población y callejea por él hasta cruzar la carretera en dirección noroeste para tomar un camino de tierra que lleva hasta las huertas del pueblo. Transcurre entonces por callejas con muros de piedra hasta alcanzar el primero de los grandes cruces. Llegados a este punto, a unos 200 metros, se encuentran los restos de la explotación minera donde se trituraba, lavaba, secaba y fundía el material extraído. Regresando al camino principal, se pasa por delante de un antiguo yacimiento de plomo y finalmente, entre olivares, se llega de nuevo a la carretera N-355. A unos 500 metros en dirección norte se observan las entradas a la mina de estaño y wolframio que durante el s. XIX fueron intensamente explotadas.

De nuevo hacia Segura, el camino gira hacia la izquierda y se estrecha en su paso a través del berrocal para descender al valle del río Erjas, pasando por la Fonte da Furtosa y llegando hasta las orillas de este río, de gran belleza escénica e importante valor ecológico. La ruta sigue después por la misma ribera del Erjas y a unos 400 metros se pasa por dos pequeños molinos o aceñas, uno en cada margen. Pasando por el molino de San Roque, el camino retoma el rumbo hacia la iglesia de la Misericordia, en el núcleo de Segura y desde aquí, vuelve a bajar hacia la oficina de turismo, permitiendo acceder al puente de Segura, de origen romano y carácter marcadamente fronterizo. Desde este lugar se tienen excelentes vistas panorámicas tanto del pueblo como del cañón fluvial del Erjas, en sus orillas portuguesa y española.