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Cedillo

INFORMACIÓN DEL MUNICIPIO

Cedillo está ubicado en el extremo más occidental de Extremadura y limita con los concelhos portugueses de Castelo Branco, Nisa y Castelo de Vide. Fue fundado por portugueses en el Siglo XVIII y tras su cesión a España, perteneció a Herrera de Alcántara hasta 1838. El nombre actual de Cedillo deriva de cedido, que alude a la cesión que Portugal hizo a España para regularizar la frontera en esta zona. Aunque la fundación de Cedillo se remonta al Siglo XVIII, existen indicios de asentamientos anteriores, entre los que se encuentran numerosos dólmenes y sepulcros megalíticos. Posteriormente fueron pescadores quienes habitaron el lugar, cruzando en barca el Tajo desde el lugar conocido como Puerto Viejo para llegar hasta Castelo Branco remontando el río Pónsul.

En el pueblo se habla un dialecto del portugués moderno que con el paso del tiempo tiende al desuso y si bien los jóvenes lo entienden, son principalmente los más mayores quienes lo hablan.

¿ QUÉ HACER ?

Cedillo guarda entre sus tesoros una treintena de dólmenes como el de la Regañada o el de la Joaninha y tumbas antropomorfas que enriquecen aún más la cultura megalítica de la comarca. El Centro de Visitantes del Parque Natural Tajo Internacional El Casón, junto a una interesante exposición etnográfica, puede constituir un recomendable punto de partida para la visita de Cedillo, al igual que su particular Iglesia del s.XIX.

Su gastronomía está íntimamente ligada al recetario de la Raya: fatias con huevo, vino, miel y leche; derivados del cerdo, frites de cordero y cabrito o platos como la tiselá o la sopa de patatas con higos sorprenderán al visitante. Para conocer su medio natural, el pueblo dispone de hermosas rutas como la del camino de Carrasquera y miradores como el Balcón de Pizarras, Casa Miñola, o el del río Tajo. Cedillo cuenta además con uno de los embarcaderos de los que parte la ruta en el barco Balcón del Tajo. Entre sus fiestas populares destaca la enfariná, durante la cual el pueblo y sus habitantes se visten del blanco de la harina que los cubre.